CRONICA DE UN ENCUENTRO
El lugar del encuentro, el telón de
fondo, como bien sabéis todos ha sido la Imperial Toledo (Quién no
quisiera perderse alguna vez por sus callejas antiguas....contemplar la ciudad
con el Tajo a sus pies; serio, ceñudo Tajo: Castellano hasta en lo
escueto de su cauce. Toledo, ciudad antigua.
Pincelada de siglos. Miniada por el tiempo en esta pupila que la recordará
siempre....)
He añadido por lo tanto en mi
memoria, algo más a la memoria de Toledo y tiene gracia, porque la música que
suena al fondo....¡¡Es un banjo!! que tañe Don Fernando de apellido
Reyes....
Una vez ya citado uno de los
presentes al encuentro, es inexcusable no hacer una relación de los mismos, que
por orden, no ya de importancia o alfabético o de cualquier otro orden, si no
así como buenamente me sale, pero siempre las mujeres primero, fueron: Ana María
y Mari Luz (La Loba), Carmen, Sve, Maribel y Matilde.
El ya mencionado tañedor de banjos,
Fernando Reyes, Chiquito de la Calzada, Paniagua, Cesar Siero, Antonio de
Ulibarri, Ernesto, Julián y bien, el que esto escribe cerrando la, para mi
gusto, por otro lado como siempre, escueta lista de participantes.
¡¡Son tantos los ausentes!! que el primer brindis de esta tarde /noche es para
ellos, para los ausentes....
El primer acto de este encuentro se
desarrolló en el Restaurante Los Cuatro Tiempos (¿Estará prohibida aquí también
la publicidad encubierta?), uno de los clásicos de Toledo, enclavado muy, muy
cerca de la Catedral. Antes de entrar, me doy la vuelta y, sobre el tejado de
las casas que conforman la calle, veo alzarse sus piedras
gastadas...
Nos recibe Ernesto. He de hacer
notar que Matilde y yo somos los últimos en llegar. Lo que siento, pero un
accidente en la carretera, nos mantuvo inmovilizados durante media hora larga.
Como decía, Ernesto nos recibe y nos lleva hasta un apartado del restaurante
donde ya están todos los participantes. Todo el mundo se levanta y nos
recibe con una cordialidad que me recuerda a la de que se hace gala en el propio
Café, cuando alguien nuevo se presenta.
Un chaparrón de imágenes, palabras: "Yo soy
Fernando...¿Tú eres el famoso Duende?"..".Aquí Paniagua...No, Paniagua
soy Yo...Este chiquito es Chiquito...No Chiquito soy Yo ...Este grande
es Paniagua"...¡¡Menudo par!!
Y tiene guasa la cosa, porque
Chiquito es un hombretón y Paniagua, que también es varón (esto es por
no repetirme :-)) pero menos grande, me sorprende profundamente porque es
más joven que yo, bastante más y, sin embargo, su página figura en mi carpeta de
Favoritos desde casi el primer día que entré en Internet, hace ya...¡ni se sabe
cuántos años..." En fin que el héroe de Carmen, es un jovencito guasón y no
el serio señor mayor que la verdad no sé por qué, yo imaginaba.
Siempre la misma sensación. Lo mismo que te
sucede cuando ves una película basada en una novela que te gustó: Los
personajes, su imagen física no encajan casi nunca con la que uno
imaginó mientras que la leía.
Siempre me sucede lo mismo, cuando conozco en
persona a un cafetero, pero las fotos supongo corroborán una tal afirmación para
aquellos que, sin conocerlos y habiéndolos leído, los veáis cuando Ernesto suba
las fotos a la Comunidad.
Una vez presentados todos y
tomado asiento, empieza la ceremonia de encargar la comida: Todo el mundo pide
cordero, menos Ana María que pide Bacalao. Al final todo el mundo tomamos
Tostón, menos Maribel que es a la que se le adjudica la única ración de cordero
y Ana María que acertó desde el principio y se tomará su bacalao. Empieza pues
la cena, con un toque humorístico muy del gusto del fondo de la mesa, según se
mira desde donde yo estoy sentado. Lugar en donde se han atrincherado Julián,
Chiquito, Paniagua y, un a veces, creo, que sorprendido,
¿aturdido? Antonio sometido a un torrente casi inagotable de chistes,
recetas de cocina, chismes, diretes...Antonio por cierto en un momento dado,
empuña un chirimbolo (envidiado por mi y creo que por toda la mesa), mezcla de
teléfono, pc portátil, agenda y vaya Ud. a saber qué más y rápidamente Chiquito
despliega la memoria portátil de su móvil, que por un lado es una lista de
teléfonos y por el otro un menú de no sé qué, más o menos lleno de tachaduras y
correcciones, pero que al parecer es muy práctica, muy ligera y sobre todo
fácilmente formateable, aunque reconoce, compungido, de capacidad bastante
limitada...
Así transcurrió toda la
comida...Una velada más del Café Nocturno, en la que no faltó incluso alguna que
otra controversia e incluso, aunque por desgracia no estaba por ejemplo Ania, el
.ASF correspondiente...Interpretado como ya he dicho antes por Fernando, con un
banjo precioso de cinco cuerdas (esto que lo explique él, si quiere) y usando la
técnica de digitalización de tres dedos...¿Es así como se dice,
Fernando?....bueno lo estuvo haciendo hasta que el torrente sonoro de la mesa le
impulsó a dejar de hacerlo...¡¡Son tantas las cosas sobre las que
hablar!!....pero yo que lo tenía cerquita, debo decir que fue muy
agradable escuchar al banjo...
Lo único que lamenté de la comida, fue la
longitud de la mesa y las malas condiciones acústicas de la sala, que, debido al
eco que producía su bóveda de cañón, nos impedía escuchar bien, lo que se
decía un par o tres de comensales más allá del puesto que ocupaba
uno....
La comida terminó y Sve, Julián, Chiquito,
Paniagua y Antonio, lamentablemente, abandonaron la reunión...¡¡Hasta mañana,
amigos. Hasta que os volvamos a leer en el Café!! Fue un placer y un gusto
contar con vosotros, oíros, veros...
El resto de nosotros, guiados por Ernesto nos
fuimos a la Venta del Alma....El recorrido hasta ella es para mi al menos,
maravilloso. La ruta elegida por Ernesto, perfecta. Qué pena ir conduciendo.
Quizá Ernesto o alguien tenga alguna foto del recorrido...Que impresionante
Toledo desde la altura. Visto desde la Degollada...Los Cigarrales en las
laderas...a veces pareciera que sujetos a ellas por los cipreses. Contenidos,
respirando cada uno de ellos su propio aire....Solemnes.
Y la venta, preciosa. Muy típica...Al entrar en
la misma la encontramos de gala....O la jet de Toledo estaba allí esperándonos o
había una boda, pero la cosa es que aquello estaba lleno de gente vestida de
punta en blanco...Lo que no dejó de ser agradablemente curioso, porque pareciera
que todo el entorno estaba decorado para servir de escenario a nuestro
encuentro...
Y aquí, qué pena tanta ausencia, es cuando se
pudo hablar más y mejor.
Dejaría ya de ser una crónica si entrase más a
fondo en esto último, así que terminaré diciendo que después de unas cuantas
horas en las que se habló de todo, cordialmente, y con una agradable sensación,
satisfechos por el día pasado, Matilde y yo nos pusimos en marcha de nuevo hacia
nuestra casa (Matilde está ya muy molesta, físicamente hablando y la operación
está cada vez más cerca y debe de cuidarse), mientras que el resto se encaminó a
casa de Ernesto para rematar el encuentro...pero eso ya es una historia que
deberá ser contado por otro...
Hasta el próximo encuentro. Hasta el próximo
Café. Hasta ahora mismo, hasta ahora.
Fue un placer, siempre es un placer vivir y estar
vivo. Siempre es un placer conocer la vida a través de otras palabras, ver la
vida con otros ojos, saberse vivo por otros cuerpos.
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Luis de Pablos